Radio Online

Escuchanos en:

E.L.I Monte Caseros Lista 18

E.L.I Monte Caseros Lista 18

Canecín instó a "pasar la vida sirviendo" y a los consagrados a "no aburguesarse"


EL OBISPO ORDENÓ A UN NUEVO DIÁCONO
En la homilía de la ordenación diaconal de José Antonio Castillo, oriundo de Monte Caseros y formado en el Seminario Interdiocesano La Encarnación de Resistencia, Chaco, el Pastor de la Iglesia diocesana indicó que el recibir ese grado del Orden Sagrado implica "configurarse con Cristo siervo". 
El obispo de Goya, Adolfo Canecín, en la noche del viernes, en la parroquia Nuestra Señora de Itatí durante la homilía por la ordenación de Diácono de José Antonio Castillo, llamó a "pasar la vida sirviendo" y recomendó a los clérigos "no aburguesarse".
El Pastor mayor de la Iglesia diocesana comenzó su predicación animando a "que decididamente nos ayudemos a generar la cultura vocacional" y resaltó acorde al rito litúrgico de esa ceremonia que "con la ayuda de Dios Padre y de nuestro Señor Jesucristo, elegimos a este hermano nuestro para el Orden diaconal. Por eso, ¡demos gracias a Dios!".
Destacó "este detalle del amor de Dios y de la Virgen María", que las dos primeras ordenaciones que preside como Obispo en la vida de la Diócesis "sean en esta casa, en esta parroquia, donde tenemos como patrona a nuestra tierna Madre de Itatí".
 
TODOS HACIA 
LA SANTIDAD
 
Recordó entonces que ese día se celebraron los 150 años de la Consagración sacerdotal de San José Gabriel Brochero "y qué lindo es descubrir que somos contemporáneos de los santos, lo que tiene que estimularnos a la santidad, en la condición laical, diaconal y sacerdotal, en las vidas consagradas. En todos los estados de la vida, podemos y debemos alcanzar la santidad", instó.
El nuevo Diácono, oriundo de Monte Caseros y formado en el Seminario Interdiocesano La Encarnación, en Resistencia, Chaco, eligió como lema para su ordenación diaconal la cita del Evangelio de Juan: "Donde yo esté, estará también mi servidor".
 
COMO JESÚS
 
Al referirse al lema, el Obispo sostuvo "qué lindas que son las promesas de Jesús y que deben ser las que movilicen todas nuestras vidas"; eso "tiene que ayudarnos a ser profundamente contemplativos, tiene que seducirnos y fascinarnos; estar donde estará Jesús", enfatizó.
Advirtió que "para estar donde está Jesús, debemos pasar la vida como pasó Él aquí, en la tierra. Ésta es la gran invitación, que a veces nos puede parecer dura y exigente: la cruz, que en definitiva es el servicio. Por amor a Dios debemos servir a todos porque son nuestros hermanos".
Insistió entonces: "Tenemos que pasar esta vida sirviendo a la manera de Jesucristo, ejercitando la humildad; inclinarnos como Él y lavar los pies".
"Ser diáconos, es configurarse con Cristo siervo", fue la expresión tajante de la homilía de monseñor Canecín. En ese sentido, animó a José Castillo a "pasar la vida sirviendo, en un servicio que no se acaba cuando uno pasa al Orden sacerdotal, porque la condición de Diácono va a continuar".
"El servicio implica la Cruz, como la de Jesús, es decir, el sufrimiento, el anonadamiento, el abajamiento, la humillación, es decir, inclinarnos ante los demás para lavar los pies", describió.
"A veces caemos en el aburguesamiento, nos vamos instalando y nos dejamos atrapar por las demandas intraeclesiales, por eso, digo a mis hermanos curas: tienen que animarse a ir más allá de los ámbitos de la Iglesia. No nos dejemos atrapar por la comodidad, no 'achancharnos', porque ese es uno de los riesgos que tenemos como Iglesia y debemos viabilizar la misión y evaluarnos desde la figura de Cristo siervo", apuntó entre otros conceptos.