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E.L.I Monte Caseros Lista 18

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SUPUESTOS APREMIOS ILEGALES Monte Caseros aún clama por justicia para "Nino" Largueri


El cuerpo del joven fue encontrado en el Río Miriñay en 2015. La autopsia reveló que murió ahogado, pero además, que presentaba una serie hematomas producto de una golpiza salvaje. Su familia apuntó contra un grupo de policías pero no hay avances en la causa.

La ciudad de Monte Caseros aguarda impaciente por la decisión de un Juez. Se trata del magistrado a cargo del caso por la muerte de Sebastián "Nino" Largueri. El joven, de 23 años, habría perecido a causa del violento accionar de un grupo de uniformados que tras secuestrarlo durante varios días y golpearlo salvajemente, lo dejaron morir a la intemperie. Su cuerpo, en avanzado estado de descomposición, fue encontrado flotando en las aguas del río Miriñay el 30 de agosto de 2015. Cuatro oficiales de la Comisaría local están imputados y las pruebas en su contra serían contundentes, pero aún no hay fecha para el inicio del juicio. 
Los amigos y la familia de Sebastián no dudaron en ningún momento: "Lo mató la Policía", denunciaron el mismo día que les informaron del hallazgo del cuerpo. Y motivos para sospechar, tenían de sobra. En reiteradas oportunidades hablaron ante los medios sobre las constantes amenazas que recibía el joven de parte de un grupo de uniformados. A los que identificaron después y quedaron como únicos implicados en el caso fueron, al oficial ayudante Cristian Fabián Íbalo y los cabos Ramón Walter García, Ramón Antonio Goín y Roberto Carlos Aguirre de la Comisaría local.
Sebastián tenía problemas psiquiátricos (esquizofrenia), dijeron sus allegados y a causa de no recibir el tratamiento adecuado, también se había hecho adicto a las drogas. Pero la persecución constante de parte de la Policía, no podían explicarla. Días antes de su desaparición, él le había contado a sus hermanos y amigos que un grupo de uniformados lo había "alzado" de la calle, lo golpearon y lo amenazaron de muerte. 
Por eso, ni bien supieron del trágico final de Nino, fueron contra la fuerza de seguridad. Y la acusación fue directa.
 
INVESTIGACIÓN 
PERSONAL
 
Por datos de testigos que se incorporaron luego a la causa judicial, desde la familia dieron a conocer a los medios, las informaciones sobre la reconstrucción de los últimos momentos de Nino. 
La secuencia es la siguiente: un móvil policial sin orden judicial alguna, lo levantó en la noche del 14 de agosto de 2015. En este móvil policial fue llevado a una zona rural, lindera a la ciudad de Monte Caseros, perteneciente al Ejército Argentino, conocida como "Campo Ávalos". Allí habría sufrido una fuerte golpiza. Luego, lastimado y confuso fue librado a su suerte.
"Lo vieron puesteros y personal del Ejército, a quienes confirmó que le pegó la Policía. El 15 de agosto fue nuevamente capturado por fuerzas de seguridad. Finalmente fue encontrado muerto 'por asfixia' en el kilómetro 506 del río Miriñay chico, el 30 de agosto. Es decir, quince días después de ser privado ilegalmente de su libertad por policías de la departamental de Monte Caseros", repitieron después en cada una de las marchas que encabezaron pidiendo justicia.
Según la autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense de Corrientes, la muerte se produjo el día 23 de agosto por asfixia por inmersión. Cuando encontraron el cuerpo, estaba en tal grado de descomposición, que la familia no lo pudo ver. Sólo reconocieron que se trataba de Nino, porque les mostraron una fotografía en la que se podía ver un tatuaje, que era el mismo que el joven tenía en el cuello. También esto fue motivo de una violenta reacción contra el accionar policial. "No nos dejaron verlo ni cuando ya estaba muerto", recordó su hermana cuando se cumplió un año de la muerte.
Con todas las pruebas reunidas y los cuatro imputados por el caso, el fiscal de Instrucción de Monte casero, Oscar Soto, solicitó en diciembre del año pasado la elevación a juicio. Desde entonces esperan la respuesta judicial, que pondría en el banquillo a los cuatro presuntos responsables.

Errores que resultaron fatales
El caso de Nino es uno de los paradigmas de la lucha por los derechos humanos en la provincia. Representantes de diferentes organismos se unieron a la familia del joven y colaboran permanentemente con las marchas y el asesoramiento legal.
 Resultado de todo esto fue el informe elaborado entre la Coordinadora de Justicia y Derechos Humanos, y familiares, donde  detallaron una lista de factores que llevaron a la muerte del joven:
1) El hostigamiento policial que sufría Sebastián Largueri, con el hecho de que la familia nunca fue comunicada de su detención. Recién cuando su hermana, Anahí Andrade, fue a hacer la denuncia a la Comisaría, le mostraron unas zapatillas y le hicieron reconocer -sólo fotográficamente- el cuerpo.
2) Desconocen bajo qué circunstancias halló la Prefectura el cuerpo en una zona del río que habitualmente no se rastrilla.
3) Desconocen qué avisos, si los hubo, realizó el Ejército sobre este joven que "deambulaba" en terreno militar.
4) Refieren haber pedido informes al Municipio sobre las imágenes de las cámaras de seguridad, disponibles en el centro de monitoreo y, hasta la fecha, no han obtenido ninguna respuesta.
5) No encontraron la celeridad y acompañamiento judicial para la gravedad de los hechos.

Una decisión que hizo volver todo al inicio
La causa por la muerte de Nino, inicialmente fue caratulada como "Privación ilegítima de la libertad y abandono de persona seguida de muerte". Esto motivó los primeros reclamos de parte de la familia que pedían que fuera por "homicidio". Sin embargo, ni una ni otra razón fueron contempladas por el juez de Cámara Enrique Eduardo Deniri, quien falló en contra del pedido de juicio.
El fiscal de la causa, Oscar Soto había pedido que los imputados sean investigados por "Privación ilegítima de la libertad agravada por la intervención de funcionario público, lesiones leves agravadas por la intervención de integrantes de la fuerza policial y abandono de persona seguida de muerte, todos en concurso real" Y remarcó en varias oportunidades, que las agresiones y la manera en que dejaron a la intemperie al joven, derivaron irreversiblemente en su muerte. Aún cuando el resultado de la autopsia haya arrojado que fue por ahogamiento. 
Soto además pidió la elevación a juicio en diciembre del año pasado. Pero en respuesta, la Justicia "pidió la nulidad de la elevación a juicio". 
La decisión figura como presentada en abril de este año, y el expediente II 1 6.110/10, puede consultarse en los archivos del sitio del Poder Judicial de la provincia donde figuran los fundamentos del magistrado.
Fuente el libertador