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E.L.I Monte Caseros Lista 18

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Condenaron a 25 años de prisión al cura Escobar Gaviria por pedófilo


Estaba imputado por abuso sexual y corrupción de menores
En un fallo histórico para la provincia de Entre Ríos, el sacerdote Juan Diego Escobar Gaviria fue condenado a 25 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores contra al menos cuatro niños que asistían a su parroquia de la localidad de Lucas González.
El Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay consideró al sacerdote "autor material y penalmente responsable" de "promoción de la corrupción de menores reiteradas" agravado por la "condición de guardador" que "a su vez concurren con abuso sexual simple agravado por ser cometido por un ministro de culto".
Los jueces dispusieron que el cura deberá continuar en prisión en la Unidad Penal número 5 de Victoria, Entre Ríos, a pesar de que la condena aún no está firme, ya que coincidieron con una resolución anterior de la Justicia respecto de que existe peligro de fuga.
Escobar Gaviria, de 58 años y origen colombiano, estuvo por 11 años en la Parroquia San Lucas Evangelista de Lucas González, una localidad de 4.500 habitantes, situada en el departamento Nogoyá, en la región central de Entre Ríos.
Desde allí construyó el poder que lo llevó a ser uno de los curas más visitados por feligreses en la provincia a causa de su fama de "sanador".
En sus mejores épocas, colectivos llenos de personas de distintos puntos del país llegaban a Lucas González todos los miércoles para recibir las bendiciones en homilías de sanación.
Esa popularidad cayó abruptamente a fines de octubre del año pasado, cuando un niño de 11 años que era monaguillo en su parroquia lo denunció por abuso sexual.
A la acusación de ese pequeño se sumaron luego tres víctimas más que se presentaron ante la Justicia.
En una de las denuncias, los abusos comenzaron a los los 11 años, cuando el chico quedaba junto a otros en la casa del sacerdote. En 2009 ocurrió el segundo, relacionado con un monaguillo de 11, del que los abusos se extendieron hasta los 16 y se producían en los viajes de carácter religioso.
Las acusaciones apuntan a que el cura besaba en la boca a las víctimas y les hacía tocar su pene.
El fiscal del caso, Federico Uriburu, calificó el fallo de "histórico" porque "más allá de que sea el primer cura enjuiciado" se trata de "una causa que se desarrolló en los tiempos pretendidos por la sociedad".